Luz roja
Estaba yo el otro día cruzando la calle, en la esquina del semáforo. Pasan los carros, se enciende la luz roja, y cruzo. Y entonces veo a lo lejos
un par de piernas ágiles, ligeras,
dos piernas tan hermosas como el rayo,
tan blancas como el ave del invierno,
tan rápidas, quizás, como la brisa,
tan luminosas como el vil relámpago;
dos estrellas fugaces en el aire,
dos luceros de sal en el espacio,
dos líneas tibias de pincel errante,
dos tormentas en cielo despejado,
dos mil tristezas dulces, solitarias,
dos gotas de silencio en un estanque,
dos quimeras dos fantasmas, dos mundos.
Entonces pasa un bus negro, negrísimo, y veo volar por los aires un par de piernas blancas que tiñen de rojo la avenida.
-Fabio Enrique García
10 de abril de 2008
Paso a felicitarte por el poema anterior…
disfrute mucho su extructura, las palabras que lo contienen,
ese final fue inesperado siendo a su vez perfecto para cerrar el poema…
espero sigas escribiendo de esa manera
una vez mas felicidades
Nami