Voces
Por Fabio Enrique García
24 de abril de 2008
Hay tanto por decir.
Tanto por decir, con tanto tiempo para decirlo. Tantas noches de luna llena, tantas tardes de arcoiris, tantos años de juventud, y tanto por decir. Tantas las cosas que no se han dicho, tantas las que aún pueden repetirse, tantas las formas de decirlas. Tantas son las bocas y los oídos; tantos los lápices y los ojos; tantos los mártires y los idólatras. Y tanto por decir.
Tanta guerra y tanta espada y tanto fuego y tanta paz y tanto cielo y tanta lluvia. Tanto crimen sin castigo y tanto castigo sin crimen. Tantas caras, tantas piedras, tantos pájaros, tantas motas de polvo escondidas en tantos rincones de tantas casas en tantas ciudades en tantos mundos. Tanta luz. Tanta sombra. Tanto papel. Tanto dolor. Tanto papel. Tanta angustia. Tanto papel. Tanta ira. Tanto papel en sangrientos pedazos. Tanto por decir.
El alma calla. A lo lejos se oye un balbuceo.