Desde afuera #4 - Por qué escribir literatura (y no otra cosa)
Agosto y septiembre de 2007
A mí me gusta redactar, para mí mismo, mentalmente, cosas que suenan bonito y parecen decir algo importante; por ejemplo, mientras regresaba de clase un sábado, me escribí lo siguiente: “Es fácil maravillarse ante las palabras ajenas, pero para maravillarse con las palabras propias hay que ser un genio o estar loco.” Son apuntes misceláneos, como los que le encantaba reunir a los románticos alemanes. (Solamente menciono a los románticos alemanes porque el romanticismo alemán es el tema del primer corte de Literatura Europea de este semestre, y porque son buen ejemplo. No me estoy categorizando a mí mismo como romántico alemán, nada de eso; es tan sólo una observación inocente, sin ninguna pretensión.) Pero, apuntes (”fragmentos”) como ésos, ¿son filosofía, o son arte? Si parecen artísticos, ¿qué es lo que hace que lo parezcan? ¿Por qué digo que “suena bonito” mi frase de antes? ¿Acaso hay otra forma de decir lo mismo, otra que no sea tan bonita sino más fea? ¿Qué es lo que me lleva a redactarlo así, y no de esa otra forma más fea? Continuar leyendo ‘Desde afuera #4′